01
Sin plan de carrera, sin lealtad sostenible
84.9% sin plan formal. La fuga de talento está estructuralmente garantizada mientras no cambie el diseño organizacional.
02
El freelance ya es estructura, no excepción
55.6% tuvo experiencia freelance en el último año. La regulación y dignificación de estos modelos es urgente para toda la industria.
03
Flexibilidad: el nuevo estándar mínimo
49.3% trabaja híbrido. Lo diferenciador ya no es ofrecer la modalidad: es cómo se gestiona la carga y la cultura dentro de esos esquemas.
04
IA sin upskilling es solo presión extra
Sin formación sostenida, la brecha entre quienes dominan IA y quienes no se amplía dentro de la misma industria, creando nueva inequidad interna.
05
Gen Z definió el nuevo mínimo aceptable
Equilibrio vida-trabajo, trato digno, propósito real y crecimiento visible. Ya no es aspiración generacional: es el umbral de entrada al mercado.
06
El modelo de fees condiciona al talento
No es posible pedir culturas sanas con estructuras económicamente asfixiadas. El modelo de negocio y el de talento son inseparables.
07
Los procesos de talento no desaparecieron: se diluyeron
Onboarding, evaluación de desempeño y sucesión perdieron robustez con la inmediatez y el trabajo remoto.
08
Las brechas de género no se cierran con D&I
~10% de diferencia salarial H/M en posiciones comparables. Las brechas requieren decisiones ejecutivas valientes, no solo declaraciones.
09
La industria perdió sex-appeal, no su potencial creativo
Employer branding sin sustancia genera el cinismo que busca combatir. Solo la coherencia auténtica entre lo que se comunica y lo que se vive es sostenible.
10
La colaboración con academia ya no es opcional
El pipeline de talento preparado para data, IA y nuevos modelos solo se construye con acción sectorial urgente y sostenida.